Los problemas de atención se originan de la incapacidad de mantener la concentración en alguna cosa.
Ya sea:
– escuchar de manera continuada una conversación
– llevar a cabo una serie de tareas de manera secuencial
– Ser capaz de leer unas páginas de un libro entendiendo su contenido.
etc..
La atención es la capacidad de mantener la concentración en algo.
Existen 4 tipos importantes:
Selectiva – Capacitad de mantener la atención sin que las distracciones mentales o externas la interrumpan.
Dividida – Ser capaz de dividir la atención en diferentes frentes.
Alternada – Ser capaz de cambiar de tareas de manera normal manteniendo la atención en cada una de las que desarrolla a cada momento.
Sostenida – Ser capaz de ejecutar una tarea larga, en el tiempo, manteniendo la concentración de manera continuada.
A veces se ve perjudicada por diferentes causas.
Los problemas de atención pueden perjudicar seriamente nuestro día a día: trabajo, relaciones de pareja, familia, etc..
Algunas causas de este problema:
Impaciencia
– La necesidad imperiosa de querer hacer otra cosa. La impaciencia puede impedir que una persona mantenga la atención en una conversación y necesite acabarla lo más pronto posible.
Flujo de pensamientos
– Puede existir la intención de querer estar atento, pero la mente decide que no, ya que distrae a la persona con multitud de pensamientos.
Debilidad mental
– La persona puede estar postrada mentalmente (a causa de estudios prolongados en el tiempo, períodos d’exceso de trabajo, etc..) y le resulta un esfuerzo imposible seguir el hilo de cualquier tema.
etc..
Recupera o descubre la capacidad de mantener la atención en lo que necesites.
La Homeopatía puede equilibrar estas causas que la perjudican.